Digo esto porque como siempre he escuchado: lubina a la espalda, dorada a la sal... Y yo no lo hago de ninguna de la dos...
Pues bien, esta es mi receta particular para la lubina o la dorada. Es con los pescados que más me gusta, y me gusta muuucho. Es sencilla y... para mí muy rica, ¿para vosotros?
Las medidas las he calculado aproximadamente porque la lubina era más pequeña de lo que pensaba, me quedaba poco vino... pero en fin, tampoco es muy relevante para esta receta porque depende de cuanta "chicha" queramos. Como en casa los hay menos aficionados al pescado que otros, procuro echar "chicha" en condiciones.
Vamos allá.

Ingredientes:
- 1 lubina o dorada.
- 4 patatas pequeñas.
- 1 cebolla pequeña.
- 1/2 pimiento verde.
- 1/2 pimiento rojo.
- El zumo de medio limón.
- 60 gr de vino blanco.
- Aceite de oliva.
- Sal y pimienta.
- Perejil.
- Precalentamos el horno a 180º.
- Lavamos el pescado. Ni lo abrimos ni nada porque, con todo el morro, ya le hemos dicho al pescadero que nos lo ponga para la espalda. Reservamos.
- Ponemos a calentar a fuego medio una sartén con una cucharada de aceite.
- Picamos la cebolla y los pimientos en juliana. Lo echamos en la sartén, y sofreímos, a fuego medio, durante unos 10 minutos aproximadamente. Vamos moviendo de vez en cuando para que no nos queme.
- Mientra, pelamos las patatas, las lavamos y las cortamos en panadera. Freímos en la freidora, y sacamos, cuando todavía les quede un poco para estar listas. Cuando estén aún "algo blanquitas".
- En una fuente apta para horno colocamos las patatas (yo siempre había salado las patatas "de verdad" antes de freírlas, ayer me explicaron la importancia de salarlas después). Encima de la cama de patatas, colocamos el pescado y salpimentamos.
- Cubrimos con la cebolla y los pimientos. Echamos el chorrito de vino y el jugo de limón. Y espolvoreamos con el perejil picado.
- Hornemos durante 20 minutos aproximadamente. Sacamos y servimos.
Espero que os guste tanto como a mí. ¡Feliz martes!















