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lunes, 12 de noviembre de 2012

Mermelada de higos

¡Cuántas veces os habré dicho que no me gusta la mermelada! Y es verdad, no me gusta. Nada de nada, además. Pero no se qué pasa con la mermelada casera, que le estoy cogiendo un vicio... No es que me apasione, pero la desayuno de vez en cuando con una tostadita de pan untada con queso y... ¡me presta por la vida! ¡Ay! Que me sale el asturiano. 

Me presta = Me gusta, disfruto, me agrada...

Después de esta clase express de asturiano os traigo una receta que se lleva mucho en Asturias. La mermelada de higos, o figos como decimos aquí. Y es que... cuando tenemos mucha cantidad de cualquier fruta, ¿qué se hace? Mermelada. Esto es lo que me pasado este año en la temporada de figos. Traigo la receta un poco tarde porque se me había quedado en la recámara.

Lo curioso es que ¡tampoco me gustan los figos! Corrijo, tampoco me gustaban. No por su sabor, si no porque me daba un poco de repelús la textura... ¡no sabría explicarlo! Y jamás los había probado, pero este año me armé de valor y lo intenté. Y sí, está ricos. Pero como tenía un montón pues... ¡mermelada!

Como podéis ver la receta es la misma que la mermelada de moras. Esta lleva 50 gramos menos de fruta, pero porque tenía menos cantidad de higos y así quedó. ¿A que es fácil hacer mermelada? 



Ingredientes:
  • 700 gr de higos.
  • 200 gr de azúcar.
  • Una rama de canela.
  • El zumo de medio limón.
  • Un par de clavos molidos.
Elaboración:
  • Pelamos los higos.
  • Echamos todos los ingredientes en un bol (lo último el azúcar, que echaremos por encima). Tapamos con papel film y reservamos en la nevera hasta el día siguiente.
  • Al día siguiente se habrá formado una especie de almíbar. Echamos todo en un cazo y lo llevamos a ebullición suave. Removemos durante 10 minutos y apartamos para que baje un poquito la temperatura. Repetimos esta operación un par de veces y removemos hasta conseguir la textura deseada.
  • Sacamos la rama de canela y vertemos en los tarros elegidos para conservarla.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Mermelada de mora

¡Hola, hola! Vengo de visita rápida hoy, que para variar voy a carreras. Pero no quería posponer mas esta entrada porque ¡estoy orgullosísima! ¿Os acordábais de la mermelada que os dije que haría con las moras de mi terrenito? Pues aquí está. ¡Yupi!

Próximamente alguna receta con ella. Y también disculpadme si no me paso últimamente por vuestras cocinas, pero estoy a tope.

No queda nada para el sorteo que os prometí. ¡Otra vez yupi!

¡Feliz fin de semana!



Ingredientes:
  • 750 gr de moras.
  • 200 gr de azúcar.
  • 3 clavos. 
  • Zumo de 1/2 limón.
  • 1 rama de canela.

Elaboración:
  • Lavamos las moras y las dejamos escurrir un par de horas.
  • Echamos en una fuente todos los ingredientes y dejamos macerar toda la noche en la nevera.
  • Al día siguiente las moras ya habrán soltado su jugo. Ponemos a cocer a fuego medio durante 15 minutos  y retiramos.
  • Quitamos el palito de canela y pasamos por la batidora. Trituramos bien y posteriormente colamos para quitar las semillas.
  • Echamos de nuevo en el cazo y añadimos la ramita de canela. Cocemos a fuego medio-bajo durante 30-45 minutos aproximadamente, hasta conseguir la textura de mermelada deseada. Mientras tanto vamos removiendo para que nos se nos pegue. Hay que tener en cuenta que una vez fría espesará un poquito. Y también tendremos en cuenta si vamos a hacerle el baño María para envasar. Simplemente apagaremos el fuego un poquito antes de tener la textura.
  • Ahora guardamos en tarros, y si les hacemos el vacío nos durará muuuucho. Aquí os explico como.

martes, 20 de marzo de 2012

Mermelada de fresa a la pimienta rosa

Nunca me ha gustado la mermelada. De hecho recuerdo los desayunos que me comía de pequeñita como si fuera ayer. Los fines de semana mi madre bajaba a comprar el pan, "pan del Musel", no recuerdo si se llamaba así porque era un tipo de pan, de tienda o qué. De lo que sí me acuerdo es que en cuanto entraba por la puerta, me iba corriendo a la cocina, cogía un cuchillo, mantequilla, ¡y venga! Éramos capaces de ventilarnos la barra entera.

Mucha gente, al verme o al escucharme que desayuno pan con mantequilla alguna que otra vez, me dice: ¡Puaj! ¿Pan con mantequilla? ¿Sin mermelada? ¡Puaj!

La mermelada me la reservo para acompañar con queso frito, o para alguna receta que la pida. Peeeero, el otro día paseando por la red, una mermelada llamó poderosamente mi atención, mermelada de fresa a la pimienta rosa. Me encanta probar cosas nuevas y con ese nombre, ¿quién se resiste? Yo desde luego no. Así que me hice con la elaboración en el blog de Nenalinda y, en cuanto tuve un huequito (fin de semana), me puse manos a la obra.

No voy a decir que ahora soy fanática de la mermelada, pero sí que la llevo desayunando dos días y me ha gustado mucho. ¡Yo desayunando mermerlada! Pues sí, me he hecho unas tostaditas de queso de untar y mermelada y está de rechupete.



Ingredientes:
  • 1 kg de fresas maduras.
  • 300 gr de azúcar.
  • 1 cucharadita de postre colmada de pimienta rosa.
  • El zumo de medio limón.
Elaboración:
  • Sin quitar los pedúnculos de las fresas las lavamos y las dejamos escurriendo, para que suelten el agua que puedan tener. Una vez escurridas quitamos los pedúnculos.
  • Las ponemos en un bol grande y las rociamos con el azúcar, revolviendo a continuación con una cuchara de madera para que se mezcle bien. Dejamos reposar toda la noche.
  • Transcurrido este tiempo removemos bien. El azúcar habrá extraído parte del líquido de las fresas y se habrá disuelto en él, por lo que tendremos una especie de almíbar. Ponemos al fuego.
  • Cuando empiece a hervir se formará una ligera espuma, que iremos quitando con ayuda de una espumadera o una cucharita. Seguimos cociendo a fuego suave hasta que tenga consistencia de mermelada (yo lo he tenido una hora y media aproximadamente).
  • Añadimos el zumo de limón y seguimos hirviendo un poco más, hasta conseguir la textura deseada.
  • En un mortero machacamos ligeramente la pimienta rosa, añadimos y mezclamos. Apartamos fuego, vertemos en los botes y dejamos enfriar.
Podemos hacer el vacío si queremos conservarla durante un tiempo. Yo he hecho la mitad de las cantidades y me ha dado para un bote de 240 gr, por lo que no la he envasado al vacío.

¡Gracias por esta estupenda receta Nenalinda! Os animo a que visitéis su blog, porque además de tener cositas ricas como esta es muy didáctico, yo aprendo un montón de sus entradas. ¿Sabíais que la pimienta rosa no pica? Pues yo no, me enteré gracias a esta receta.

He visto por la red que a mucha gente os cuesta encontrar la pimienta rosa, y especias varias. Yo la compro en " A granel". Es una especiería reciente que tiene de todo. Claro que esto solo os sirve a los que sois de Gijón y cercanías pero... ¡algo es algo!