Chulo, ¿a que sí? Como véis también me ha mandado una tarjeta navideña, que me ha gustado muchísimo, porque era de parte de la familia entera, de Beatriz, de su marido Miguel y de su hija Paula de 6 añitos. ¡Feliz Navidad a vosotros también!
Y aquí los regalitos ya abiertos.
- La caja super bonita que veis debajo con el dibujo de una tableta de chocolate. Es una lata y dentro venían dulces hechos por ella. Ay... aquí tengo que decirte una cosa Beatriz. Por mi torpeza al recogerlo dos días después se habían derretido. Eso sí, ¡están bueeeeenísimos! He conseguido rescatar una margarita, pero el resto no ha tenido tanta suerte. ¡Tenían que ser preciosos!
- Turrón de chocolate hecho por ella, ¡mmmmmmmm! Y si no me equivoco (aún no lo he probado, me lo reservo para la mesa de navidad), turrón de chocolate con arroz inflado. Tengo unas ganas locas de hacer este turrón, así que te pediré la receta.
- ¡Una longaniza de Aragón! Saladito, con lo que a mí me gusta, ¡ñam! Tengo que decirte (si no mi madre me tira de las orejas) que tengo familia en tu tierra, hay un pueblecito por ahí que es mi segundo apellido, Muel.
- ¡Sal negra del Himalaya! Para platos especiales. ¡Qué ganas tengo de usarla! Que guerra te he dado con lo salado, ¿eh? Mejor hubiera estado callada en su día, jeje.
- Un corcho-pingüiño simpatiquísimo. ¡Es tan monooooo! Es una bolita de nieve. Aquí un primer plano.
- Un CD con una recopilación de pinchos, aperitivos y demás recetas que tenía Beatriz por casa. Son 92 recetas. Me he quedado pasmada. He ojeado un poquito ya y... ¡vaya cosas más ricas! Las veréis por aquí dentro de poco.
- Un bote gigante para especias, que me va a venir de perlas porque hay veces que compro especias sin mirar si tengo o no y tengo varias repetidas, jeje.
